confidenciales


















 
 
viernes 26 de noviembre de 2004
 

          Descodificando a Da Vinci

          El caos de internet

          Más sobre racismo

          Iglesia-Estado

          Envidia

          Financiación de la Iglesia


Descodificando a Da Vinci

Sylvia Soriano Bueno - Madrid.-
Me parece que sólo hay un camino válido y seguro capaz de descodificar «El Código Da Vinci» y de superar los elementos atractivos –intriga, secretos, indicios de romance, sospechas de que el mundo no es lo que parece y que los poderes establecidos no desean que conozcas la verdad– que, para un público poco iniciado en la lectura, puede presentar esta novela: el de la verdad.
   En el fondo es un argumento muy repetido en los últimos años por el séptimo arte, ya que no deja de ser una copia, quizá más barata y peor expresada, de la película «El show de Truman» o «Matrix», en donde se nos intenta hacer creer que las cosas pueden no ser como parecen para caer en la trampa del relativismo absoluto.
   Sin embargo, para los que no se dejan llevar por la primera impresión que les llega, por muy generalizada que esté, o buscan un poco de rigor científico en lo que leen, esta novela también nos puede dar pie a repasar las enseñanzas cristianas sobre la persona de Cristo y su misión, que no se encuentran en los libros gnósticos sino en el Evangelio y en el Catecismo de la Iglesia católica, para crecer en el conocimiento verdadero de las raíces históricas de la auténtica fe cristiana y de alguna de sus instituciones como la Prelatura del Opus Dei, que lo único que busca es la santificación de sus miembros y de la sociedad a través del trabajo bien hecho.

El caos de internet

M. J. Ruiz de Atauri - Madrid.-
Ciertamente es escalofriante el hecho de que hayan sido detenidos 21 menores, entre otros, en la última operación de la Policía en la lucha contra la pornografía infantil en internet. Pone de manifiesto la gran carencia que existe en la red respecto a la regularización de sus contenidos. Y es que se hace cada vez más urgente una ley en este sentido que proteja los derechos de los más pequeños y provea de más información sobre el contenido de las páginas a los usuarios (exigiendo un etiquetado de las páginas web).
   Con esta medida conseguiríamos mayor libertad de elección al tener más información, permitiendo acceder selectivamente a las páginas web, garantizando así los derechos de niños y adultos, invidentes o no. Es algo similar a la obligatoriedad de etiquetar los productos alimenticios; ¿por qué no etiquetar también productos virtuales que alimentan nuestro intelecto?
   ¿No opinamos todos que internet, hoy por hoy, es un caos en sus contenidos, sintiéndonos en muchas ocasiones bombardeados y acosados por información no deseada? ¿No sentimos cierto pánico de que nuestros hijos se enfrenten a ese caos, siendo ellos los más vulnerables? Es injusto tener que contratar los servicios de un filtro para evitar esos contenidos, cuando debería ser a la inversa.
   Pido al Gobierno que tome medidas en este sentido y empiece a pensar en la elaboración de una ley para regularizar los contenidos de internet, cada día más necesaria.

Más sobre racismo

Pelayo Molinero Gete - Londres.-
El jugador del Valencia Mommo Sissoko dice que está acostumbrado a que le insulten en los campos de fútbol. Lo dice con resignación, aunque le sienta mal. Lleva un año y medio en España y se ha acostumbrado. «Los gritos racistas son algo normal», declara a «El País», como si le pagaran también por eso, como si en su contrato hubiera una cláusula que incluyera ese rito por el que tiene que pasar cada semana por los campos de España.
   Sissoko, Vieira, Henry, en la muy civilizada España, en Europa también, pero nada, esto sólo preocupa a alguna asociación extraviada: los partidos de la izquierda española llevan toda la temporada concentrados en la reforma de los estatutos de autonomía y están a punto de dar a luz un tratado sobre naciones, nacionalidades, comunidades nacionales, regiones, cantones, lenguas, dialectos, hablas locales. Que alguien le explique cuanto antes a Sissoko la diferencia entre el catalán y el valenciano y así, mientras le insultan, podrá consolarse pensando en el dolor por el que tienen que pasar quienes están alumbrando esta criatura y no tienen tiempo para minucias como el racismo.

Iglesia-Estado

Miguel Rivilla San Martín - Alcorcón (Madrid).-
Es de alabar el espacio de Debate de TM sobre el controvertido tema Iglesia- Estado del miércoles. Los participantes eran personas informadas y representativas. Supieron defender sus respectivos puntos de vista con convicción y respeto, sin descalificaciones. Todas ellas, excepto el notorio y confeso ateo, señor Puente Ojea (¡mal talante y peores modos!), estuvieron correctos en sus intervenciones.
   Es posible el entendimiento entre partes –¡nadie quiere la ruptura!– pero sin acosos injustos. El diálogo civilizado es el arma mejor de entendimiento, siempre que no se busque la confrontación, el insulto o la laicidad mal entendida, como cortina de humo de otros temas de política partidista o de Gobierno. La Iglesia tiene su ámbito propio en su misión fundamental (proponer a todos el Evangelio y sus exigencias morales). Sus fieles, como ciudadanos de pleno derecho, han de defender sus convicciones y derechos inalienables por todos los medios lícitos a su alcance. El Gobierno ha de gobernar para todos, evitando privilegios y discriminaciones. Programas así educan al pueblo y disipan malentendidos.

Envidia

A. de Mendoza Asensi - Madrid.-
Primero provocó los terribles atentados del 11-M. Luego compró una medalla a través de un lobby con dinero público. Más tarde descubrimos que la gestión económica de su Gobierno había sido la peor de toda la historia de nuestro país. Ahora resulta que también estuvo implicado en un golpe de Estado. Todo eso sin contar con que, en su día, fue el autor material del hundimiento de un petrolero en la costa gallega. Pero vamos a ver, Zetapé, ¿cuándo asumirás que Aznar dejó el poder porque le dio la gana?

Financiación de la Iglesia

Eleuterio Alegría Mellado - Internet.-
La secretaria de Estado de Servicios Sociales, Familia y Discapacidad, Amparo Valcarce, en sus declaraciones en el II Congreso Internacional de la Familia, creo que se ha pasado de rosca al animar a los ciudadanos a que opten por dedicar el dinero previsto por el IRPF para causas sociales en lugar de a la Iglesia Católica. Vamos a ver, ¿esta señora no sabe que la Iglesia es la principal ONG de todo el mundo?


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